Cómo preparar la pileta para el verano: puesta a punto paso a paso
Cuando empiezan los días de calor en Rosario y Funes, la pileta pasa de estar olvidada a ser el centro de la casa. Si estuvo cerrada todo el invierno, conviene hacerle una puesta a punto antes de usarla: el agua, el filtro y la bomba necesitan atención para que la temporada arranque bien y sin gastos de más.
¿Cuándo conviene empezar?
Lo ideal es arrancar dos o tres semanas antes de que la quieras usar. Si la pileta estuvo tapada y con algo de mantenimiento durante el invierno, la puesta a punto es rápida. Si estuvo abandonada y el agua está verde o turbia, va a llevar más tiempo, y en ese caso te conviene leer nuestra guía sobre cómo recuperar una pileta verde.
Puesta a punto de la pileta, paso a paso
Retirá la cobertura y los residuos grandes. Sacá hojas, ramas e insectos con el sacahojas antes de que se vayan al fondo o tapen el skimmer.
Revisá el nivel de agua. El agua tiene que llegar a la mitad de la boca del skimmer para que la bomba no aspire aire.
Cepillá paredes y fondo. Así se despega la suciedad y el verdín que el filtro después puede retener. Después aspirá el fondo.
Revisá bomba y filtro. Limpiá el canasto del prefiltro, hacé un contralavado si el filtro es de arena (o lavá el cartucho si es de cartucho) y fijate que no haya pérdidas ni ruidos raros en la bomba.
Medí y ajustá el pH. El valor recomendado está entre 7,2 y 7,6. Ajustalo antes de clorar: con el pH fuera de rango, el cloro pierde efecto.
Hacé una cloración de choque. Sirve para eliminar bacterias y algas acumuladas. Respetá la dosis que indica el fabricante según el volumen de tu pileta.
Mantené el cloro en el nivel correcto. Después del choque, el cloro libre tiene que quedar entre 1 y 3 ppm. Medilo con un kit o tiras reactivas.
Filtrá varias horas por día. Los primeros días conviene filtrar más tiempo que lo habitual hasta que el agua quede cristalina.
Revisá luces, escalera y accesorios. Es buen momento para detectar tornillos flojos, luces que no funcionan o boquillas dañadas.
¿Hay que vaciar la pileta?
En la mayoría de los casos, no. Vaciar una pileta implica mucha agua y, en piletas enterradas, puede traer problemas si hay napas altas o el suelo empuja la estructura. Solo conviene vaciarla cuando hay que hacer una reparación, cuando el agua acumuló demasiado sarro o minerales, o cuando lleva mucho tiempo deteriorada y no responde al tratamiento.
Errores comunes al preparar la pileta
Echar cloro sin medir ni ajustar el pH antes.
Mezclar productos químicos entre sí o ponerlos todos juntos.
Filtrar pocas horas los primeros días.
Dejar el filtro sucio o el prefiltro tapado, que hace trabajar de más a la bomba.
Usarla antes de que los valores de cloro y pH estén estables.
¿Cuándo conviene llamar a un profesional?
Si el agua no aclara después de varios días de tratamiento, si la bomba hace ruido o pierde, si sospechás una pérdida de agua, o si simplemente no tenés tiempo, conviene que lo revise alguien con experiencia. Un problema chico en la bomba o el filtro puede terminar en un gasto grande si se deja pasar.
En WT hacemos limpieza y mantenimiento de piletas a domicilio en Rosario, Funes y Gran Rosario: puesta a punto para el verano, tratamiento del agua, revisión de filtro y bomba, y visitas periódicas para que no tengas que preocuparte durante la temporada.
Leé también: ¿Cada cuánto hay que limpiar el filtro de la pileta?




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